• Gabriela García

"ACEPTÉ EL DESAFÍO PORQUE ME SENTÍA PREPARADO"

Actualizado: 9 de jun de 2020


Bruno Chareun, actual entrenador de Atlético Saladas de Corrientes, dialogó con Doble y Falta acerca del rendimiento en estos partidos del Torneo Federal, sobre su paso por ADEV, de su etapa como jugador, de sus metas a futuro, entre otros temas.

En este 2020, el concordiense Bruno Chareu, se mudó hasta la provincia de Corrientes para dirigir a Atlético Saladas, que disputa el Torneo Federal de Básquet. El Rojo se encontraba en los puestos bajos de la Conferencia NEA, previo al arribo del entrerriano. En esta segunda parte, los resultados fueron alentadores y las esperanzas de pasar a la siguiente ronda, estaban cerca de convertirse en realidad.

Con los hechos de público conocimiento, la abrupta finalización de la competencia, fue la única determinación posible. Respecto a eso, asintió: “Me parece que la suspensión era predecible, también creo que es lo más lógico por el contexto que estamos viviendo. Hablando estrictamente de lo deportivo no deja de ser una complicación para todos los actores, ya que se instala una incertidumbre grande de cara al futuro laboral”.


El equipo había conseguido importantes triunfos antes del cese de actividades, por lo que acotó: “El parate nos tomó en el mejor momento de la temporada, habíamos encontrado la regularidad y partido tras partido veníamos elevando nuestro nivel de juego. Tanto es así que las últimas tres fechas fueron victorias, dos de visitante contra los dos equipos que peleaban el primer puesto de la zona, San Martín de Curuzú Cuatiá y Sarmiento de Formosa. Y una en nuestra cancha con AMAD de Goya”. El panorama era alentador y las posibilidades de avanzar iban tomando forma, pero la realidad fue distinta. “Todos nos quedamos con la ganas de ver al equipo en los Playoff de reclasificación, ya que estábamos pasando un momento de mucha confianza y las sensaciones eran muy buenas”, dijo.


Referido a esta situación, contó que medidas fueron tomando a la vez que avanzaba la cuarentena. “Una vez que fuimos notificados de que el torneo iba a tener un impasse, decidimos licenciar al plantel por ocho días, dándole trabajo físico confeccionado por el preparador, pensando que íbamos a retornar pronto. A medida que se estiraba la fecha de regreso, nos comunicamos por medio del grupo de Whatsapp o vía Zoom, para mantener al plantel informado de la situación, unido y sin perder de vista el objetivo deportivo. Hasta el día que se dio oficialmente por finalizada la temporada cada jugador tuvo su plan de trabajo físico. En lo personal traté de no ‘molestar’ tanto a los jugadores, si intercambiar mensajes o algún llamado para saber cómo se encontraban de salud, como iban llevando el aislamiento y también motivándolos a seguir entrenando en sus casas”.


Oficializada la cancelación de la competencia, se le dio un cierre a nivel colectivo, lo cual detalló: “Cuando se canceló la temporada, rápidamente junto a la dirigencia organizamos una reunión vía Zoom a modo de despedida, obviamente fue atípico. De todas maneras fue muy positiva, pudimos hacer un balance, divertirnos con algunas anécdotas de la temporada y todas las partes cerramos el año deportivo como corresponde”.

La experiencia de dirigir en la tercera categoría del básquet, por el momento fue menor a lo estipulado, pero alcanzó para que el DT pueda ir encontrándose con su nuevo club, hecho por el cual declaró: “El balance es muy positivo, desde la primera comunicación de parte de los dirigentes del club conmigo supe que el desafío era importante y lo tome con mucha responsabilidad. Gracias a la unión, sacrificio y mucho trabajo pudimos revertir una situación compleja. Llegué a un equipo que estaba último en la tabla con un récord 2-8, de arranque partimos con lesiones y tuvimos que sumar gente nueva al plantel, pero el grupo lejos de caerse, se fortaleció”.


Fueron diez los encuentros disputados en ese tiempo, en los cuales el equipo fue encontrando su estilo y pudo dejar un análisis positivo, por ello describió: “Pusimos énfasis en buscar y respetar todo el tiempo nuestra identidad de juego, nunca pusimos el foco en los resultados, les transmití que si direccionábamos nuestra búsqueda a los resultados, íbamos a terminar tomando atajos para conseguirlos, y eso no nos iba a llevar a buen puerto. El equipo entendió, compartió el mensaje y fue atrás de una idea de juego agresiva y dinámica, que rápidamente hicimos propia, y nos permitió mejorar tanto colectiva como individualmente. Al acompañarnos los resultados todo fue más fácil y se fue dando de manera muy natural”.


“En lo personal muy contento, acepte el desafío porque me sentía preparado, sabía que tenía un camino recorrido que me había llevado hasta ahí, sentí que era el momento de dar un salto. Considero que el equipo mostró el juego que me identifica, y a eso le sumamos un récord positivo que nos permitió ilusionarnos con un buen papel en la siguiente ronda”, argumentó respecto a sus sensaciones por el nuevo desafío.

Su primer oportunidad como entrenador fue fundamental y vital para su crecimiento, ya que con El Linyera vivió casi tres años en los que aprendió mucho. Respecto al tema, relató: “El paso por ADEV me marcó muchísimo, fue un lindo proyecto donde todos crecimos juntos y logramos en muy poco tiempo posicionar al club en los primeros lugares a nivel provincial. Recuerdos, los mejores, me quedan momentos, anécdotas y amigos con los que hoy sigo hablando con frecuencia, personas que me ayudaron en los momentos duros que tiene esta profesión. Sin dudas que crecí, me desarrolle como persona y entrenador, con dirigentes que confiaron, acompañaron y respaldaron en cada decisión. Un cuerpo técnico de una calidad humana y profesional de excelencia. Ellos saben bien que cada uno fue fundamental para la estructura, y me dejaron enseñanzas muy valiosas. También debo darle las gracias a todos los planteles que pasaron en ese tiempo por el club, me considero un entrenador abierto y aprendí mucho en el día a día con los jugadores”.

Su cambio de rol fue muy rápido, es que de una temporada a otra, pasó de tener la naranja entre sus manos en cada partido, a ponerse al costado de la cancha para dar indicaciones. La última participación como jugador fue en el conjunto de Villaguay, en la temporada 2016-2017. Los recuerdos permanecen intactos, los cuales rememoró: “Mi etapa como jugador la recuerdo con alegría, hice muchos amigos, integré planteles con grandes jugadores y tuve la suerte de disfrutar al máximo el estar adentro de una cancha. Visualizo dos etapas claras, siempre dando lo mejor para el equipo que me tocaba estar. En la primer etapa, desde formativas hasta los 25 o 26 años, solo me importaba ganar e intentar que el equipo sea lo más competitivo posible. Y una segunda donde ya empezaba a ver el juego desde la óptica del entrenador, me involucraba bastante en la parte táctica, en los scouting, y en todo lo que el entrenador me habilitara. Ya no me conformaba solo con ganar, sino que buscaba que podamos aplicar nuestro plan de juego, que seamos detallistas en lo que cada jugador tenía que hacer, eso me llevo de a poco a tomar la decisión de volcarme definitivamente por estar del otro lado de la línea. El último tiempo el entrenador le fue ganando terreno al jugador, aunque creo fundamentales todas las enseñanzas que me permitió la etapa como jugador, me formé, aprendí lo que es el respeto en un plantel y en un vestuario, muchas veces creo entender lo que sienten mis jugadores porque yo estuve ahí. También llevo conmigo cosas de cada entrenador que me toco tener, algunas muy buenas y otra no tanto, pero de todos me quedo algo”.


Por último, confesó lo que desea a futuro. “Lo único que quiero es seguir creciendo y formándome, todos los días tomo tiempo para capacitarme, ver partidos, jugadores, planificar e intercambiar conceptos e ideas con colegas. Creo que de mi depende el estar preparado para lo que pueda surgir, siempre espero nuevos desafíos que me obliguen a ir por mas, sin importar ciudad, provincia o país, no pongo ningún límite”.



CARRERA COMO DT


ADEV: Tres temporadas

2017-2018: Campeón interasociativo. Playoffs de Liga Provincial.

2018-2019: Campeón interasociativo. Semifinales de Liga Provincial.

2019-2020: Campeón interasociativo. Partió en el receso de la Liga Provincial.

ATLÉTICO SALADAS:

2019-2020: 10 PJ – 6 PG – 4 PP.


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