• Fernando Segovia

"ME GUSTARÍA ASCENDER CON TALLERES"


Cristián Godoy es uno de los jugadores más trascendentales que posee actualmente el Rojo. En una extensa charla con Doble y Falta, el Pirata dialogó sobre su trayectoria, sus sueños y de la actualidad del club, entre muchas otras cosas.

Cristián Godoy incursionó desde muy chico en el deporte. Con 6 años comenzó en Olimpia, club donde jugó hasta los 15. Posteriormente tuvo su paso por Echagüe, en el Negro tuvo la oportunidad de jugar TNA y también la Liga B. El Pirata siguió creciendo en la ciudad de Paraná, esta vez en Sionista, allí consiguió sus tres primeros títulos luego de coronarse en el Torneo Local y en la Liguilla. Con ansias de más experiencia, partió rumbo a otra ciudad entrerriana. En Rosario del Tala jugó el Torneo Federal con Atlético. Con grandes expectativas dejó la provincia para jugar en Tucumán BB y Villa San Martín de Chaco. Luego, Godoy regresó a la capital entrerriana para jugar en Talleres. En el Rojo obtuvo dos torneos de la Asociación Paranaense de Básquetbol y llegó a instancias de semifinales en Liga Provincial. El Pirata se convirtió en uno de los jugadores con más peso y de gran calibre que posee Talleres actualmente.

-¿Cómo fueron tus inicios en el básquet?

-Arranqué en Olimpia en mosquito. Ahí fueron mis inicios. Desde que tengo memoria que estoy con una pelota.

-¿Alguien te impulsó a que continúes con el deporte?

-Mi familia. Dentro de ella la única que jugó al básquet fue mi vieja. Mi viejo era más del ambiente del fútbol. Mi hermano también jugaba.

-¿Qué es Echagüe para vos?

-Es un lindo club. Fue quien me dio la oportunidad de crecer en este ambiente. Me acercó al profesionalismo. Es un club al que le estoy totalmente agradecido.

-¿Cómo fue la experiencia de jugar Liga Nacional con Sionista?

-Fue hermoso. Siempre digo que la Liga es un mundo aparte. Tener la posibilidad de estar ahí. Y también por lo que fue Sionista, un club de buena gente. Siempre me brindaron todo. Trataban a los juveniles igual que a los mayores. Nunca me hicieron faltar nada.

-¿Cómo fue jugar con los mejores clubes y mejores jugadores del país?

-Fue todo un aprendizaje. Éramos una buena camada de juveniles con los que ganamos Liga Nacional. Fue una escuela bárbara.

-¿Te considerás un jugador talentoso o trabajador?

-Laburador, mal. Lejos el talento.

-Después te tocó bajar dos categorías, jugaste el Torneo Federal, ¿cómo fue?

Es re duro. Me fui a jugar a Tala. Se genera mucho en ese pueblo, tenés los dos clubes (Peñarol y Atlético Tala). Fue una experiencia única. Tuve la suerte de ganar los clásicos y fue una fiesta. Y en la temporada nos fue bien. También en Tucumán y Chaco también fue una gran experiencia, fue la primera vez que me fui lejos. Eso me hizo madurar tanto como jugador como persona también. Está bárbaro, es muy competitivo. Está a la altura de la Liga Argentina tranquilamente. La diferencia te la marcan los americanos, nada más.

-En 2016 se dio tu llegada a Talleres, ¿qué significó volver a jugar en tu ciudad?

-Estoy agradecido a la gente de Talleres, siempre lo digo, por haberme dado la posibilidad de volver. Fueron muchos años afuera y justo se dio el proyecto. Enseguida me enganché, está muy bueno y que se pueda continuar. Volver a jugar acá significó que mi familia, amigos y novia me puedan y vuelvan a ver. Estar en tu ciudad y jugando es algo único que no sé si muchos jugadores pueden pero hay que disfrutar.

-Jugaste las cinco categorías del básquet argentino, ¿cómo es jugar en todas? ¿encontrás mucha diferencia?

-En La Liga Nacional, es obvio y lógico, el nivel de jugadores americanos es lo más. No encuentro mucha diferencia en lo que es Liga Argentina (ex TNA) del Torneo Federal. La diferencia te la marcan los americanos y un par de jugadores de jerarquía. Y a la vez, tampoco encuentro mucha diferencia en la Liga Provincial, que está pareja y se ha puesto muy linda. La Liga en Argentina, creo que la primera es de Córdoba por competitiva y después viene la de Entre Ríos. Está ahí, peleando los primeros lugares. En sí, cada categoría tiene sus diferencias.

-¿Tuviste la chance de jugar en Selecciones?

-De Paraná, nomás.

-¿Cómo es jugar con los mejores de la ciudad?

-Es un orgullo representar a tu ciudad. Siempre que se dé la oportunidad y que uno pueda, el jugador debe jugar. Queramos o no, nos debemos a la APB, fue lo que nos formó. Más allá de que uno juegue TNA, Liga Provincial y lo que sea. Cuando llega el llamado, tenés que estar.

-¿Has tenido muchas lesiones en tu carrera? ¿cuál fue la más dura que te ha tocado vivir?

-La más dura fue en Chaco. Yo estaba jugando en Villa San Martín. Antes del último partido amistoso estábamos jugando ante Hindú en cancha de Villa. En un pick and roll me pegué en la rodilla de un americano, me quebré el dedo índice de la mano derecha. O me operaba y chau temporada o intentaba tironear. Estuve toda la temporada con el dedo quebrado, fue duro. Un día podía entrenar y jugar, al otro no. La mano derecha me condicionaba mucho, más yo que soy diestro. La izquierda no la uso para nada así que la lesión más dura fue esa. Después cuando finalizó la temporada, la terminé como pude. Vine y me tuve que operar.

-Tenés cinco títulos en tu carrera, ¿qué significan para vos?

-Cada uno fue especial. En Sionista se formó un equipo que éramos juveniles y tuvimos la oportunidad de ganar dos. En Talleres, más que nada el primero, estuvo bueno porque fue la vuelta a Paraná. Hace 18 años que el club no salía campeón, se generó la forma. Habíamos terminado octavos del torneo local, creo. Remontamos y ganamos el torneo. El bicampeonato fue una apuesta y el fruto del laburo.

-Hubo un gran apoyo de la gente en esos títulos.

-Obvio. La gente de Talleres está re loca y a mí me encanta. Es una locura linda. El primer título que nos tocó jugar en Viale, la gente se peleaba por estar ahí en la cancha. El último en Echagüe, al hincha y a la gente del club no nos queda más que agradecerles. Crearon un marco genial, que lo único que teníamos que hacer era ir a jugar y ganar. El aliento, siempre. Lo mismo en la Liga Provincial. Agradecerles a la gente que nos acompaña.

-Te diste el lujo de jugar con tus dos hermanos, ¿cómo fue esa experiencia?

-Estuvo buena. Yo tengo dos hermanos más chicos que todavía no se han enganchado mucho con el básquet. Pero es lo que nos falta para armar el quinteto titular Godoy y tirar de un equipo. Falta que mi viejo se tire a hacer el curso de entrenador. A eso lo veo complicado. Está bueno tanto para mí como para mi familia jugar con tu hermano. Con Seba compartí una temporada en Tala, en el Federal. Son gustos que uno lo disfruta mucho. Entrenar con tu hermano está bueno y hay que disfrutarlo. Después están las cargadas y todo. También me tocó jugar en contra. Él jugaba en Talleres y yo en Sionista. No me acuerdo si era semifinal o cuartos de final de APB. Mi vieja, obviamente iba con el más chico. Lo agarró de la mano y le dijo “che, no le vas a pegar a tu hermano”. “No, no, cómo le voy a pegar al Piri” le responde. Habrá estado toda la semana así. Vinimos a jugar, en un rebote saltamos todos y siento que me metieron una piña y sangraba, mi hermano me había pegado. Nunca se dio cuenta él. Vino y le dije “me pegaste, ¿estás loco vos?”, “ah, ¿te pegué a vos? perdoname” me dijo. Después se comió la cagada a pedos de mi vieja. Son lujos que uno se puede dar y disfrutarlos.

-Aparte del básquet, ¿tenés otro trabajo, estudiás o hacés algo en tus tiempos libres?

-Estudio para Martillero Público. A ver si este año lo puedo liquidar. Me faltan un par de materias y la idea es terminarla.

-Este es el segundo club que te toca compartir equipo con Pablo Pastori, ¿cómo es él como compañero y persona?

-Es un personaje. Son esos amigos que te da el básquet. No hay forma de no reírte con él, es muy ocurrente. Disfruto mucho de esto, es lo que más me gusta: el básquet, los vestuarios, poder compartir con mi hermano, con amigos, venir a entrenar y que te dé gusto, no que sea una carga. Si bien es un laburo pero lo mejor que te puede pasar es ir a tu trabajo y disfrutar. Eso ayuda mucho.

-¿Te acordás de algún partido que te haya marcado a lo largo de tu carrera?

-Me acuerdo de uno. Estaba en Tucumán BB jugando. Veníamos de una temporada dura y con Salta Basket estaba jugando el Federal. Fue de esos partidos en que entran todas, la tirás y la metés. Me marcó tanto a mí como al equipo.

-¿Hay algún entrenador que te haya marcado?

-Tuve la suerte de tener varios y muy buenos entrenadores y gente. El Male (Marcelo Solanas) me marcó mucho a mí y a mi hermano. Me marcó en el tema del carácter. Me marcó y me sigue marcando. Después tuve un técnico, Gabriel Albornoz de Tucumán BB, era muy bicho y me explotaba de una manera que me hacía rendir. Tuve la suerte de cada uno sacar algo.

-¿Cuál fue el mejor nivel de tu carrera?

-Ojalá que sea éste. Ojalá termine la temporada en mi mejor nivel de mi carrera. En Tucumán estaba bien. El técnico me potenciaba con detalles.

-¿Cómo ves al equipo en esta temporada?

-Sí, la idea siempre fue clasificar a los playoffs. En realidad siempre fue ir partido a partido. Soy un convencido de que la Liga te pone el techo, es quien te dice “hasta acá llegaste”. Lo veo bien al equipo. Tuvimos momentos de irregularidades, tenemos que partidos en que vienen acá los equipos y les ganamos por veinte y vamos afuera y nos cuesta. En esta Liga cuesta. Lo mejor que tenemos es el grupo humano. Cuando cuesta es donde nos apoyamos todos para podernos sacar adelante. Ojalá nos vaya bien.

¿Qué sueños te quedan por cumplir en tu carrera?

-Sueños, todo. Me gustaría ascender con Talleres. Sería lindo, es lo que veo más cercano, en el hoy. No sé cómo terminaría con el tema de los festejos, pero estaría bueno.

-Cuando finalicés tu carrera, ¿pensás seguir ligado al básquet?

-No sé. Creo que nunca te alejás. Es una pasión. Tampoco me veo como director técnico pero seguramente jefe de equipo en Talleres. Ese va a ser mi cargo.

-¿Qué creés que pensaría tu yo de chiquito con lo que sos ahora?

-Me diría “estás muy baquete, estás roto entero” jaja. Ojalá que esté orgulloso y que diga que vamos por el buen camino.

FICHA

Nombre y Apellido: Cristián Godoy.

Fecha de Nacimiento: 04 de marzo de 1992.

Lugar: Paraná, Entre Ríos.

Altura: 1,90 metros.

Posición: Alero.

Formación: Olimpia - Echagüe.

TRAYECTORIA

2008-2009: Echagüe (TNA)

2009-2010: Echagüe (TNA)

2010-2011: Echagüe (TNA)

2011-2012: Sionista (Liga Nacional)

2012-2013: Sionista (Liga Nacional)

2013-2014: Atlético Tala (Torneo Federal)

2014-2015: Tucumán BB (Torneo Federal)

2015-2016: Villa San Martín (Torneo Federal)

2016-2017: Talleres (Liga Provincial de Mayores)

2017-2018: Talleres (Liga Provincial de Mayores)

LOGROS

Campeón de la Liga Nacional U19 con Sionista en 2011.

Campeón del Torneo Apertura con Sionista en 2012.

Campeón del Torneo Homero Echandi con Talleres en 2016.

Campeón del Torneo Dos Orillas en la A2 con Talleres en 2017.

Campeón del Torneo Alfredo Carrere con Talleres en 2017.

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