"TODAVÍA NO LLEGUÉ A TODO LO QUE PUEDO DAR"


Foto: UNO Entre Ríos

Adrián Almeida, jugador de Olimpia, se destacó y fue partícipe del ascenso del CAO al Torneo Federal. El Polaco extensamente dialogó con Doble y Falta, comentó sus inicios en el básquet y de cómo ve la actualidad del Azulgrana, entre muchas otras cosas.

El Polaco Almeida, proveniente de Misiones, se incursionó en el deporte a los 17 años. Profesionalmente comenzó su carrera en la ciudad de Paraná. Tuvo su paso por Sionista y por varios equipos de Santa Fe a la vez que cursaba el Profesorado de Educación Física, profesión que actualmente se encuentra ejerciendo. A lo largo de su carrera fue ganando experiencia, sabiendo lidiar con el deporte y el estudio sumado también a un par de lesiones que lo tuvieron a maltraer varios meses. Almeida tuvo una gran participación en Olimpia, siendo un jugador de suma importancia para el ascenso a la tercera categoría del básquet argentino. Si bien aún el Azulgrana no se afianzó en esta primera parte del Torneo Federal, el Polaco apuesta a la importancia de lo mental, mencionando qué es lo que deben mejorar para que los resultados se vayan dando.

-¿Cómo fueron tus inicios en el básquet?

-Me vine de Misiones a Sionista. Arranqué a jugar a los 17 años al básquet. Ahí arrancó mi experiencia profesional, que la empecé acá en Paraná. Luego la vida me hizo pasar de charco, me fui a Santa Fe y ahí pasé por varios equipos. También empecé a estudiar y me recibí de profesor de Educación Física.

-¿Cómo se dio ese primer paso a Sionista?

-Arranqué a jugar por el 2002 al básquet, en un club cerca de mi ciudad. Empecé a practicar con la Primera. De ahí jugué un Argentino Juvenil de Misiones, me vio un representante y realicé un par de pruebas en Atenas, Regatas de Corrientes y Sionista. En Sioni vieron algún destello y de ahí me quedé jugando en el club.

-Esa primera temporada en Sionista jugaste la final del TNA, ¿cómo fue esa experiencia?

-Llegué a mitad de temporada, Sionista perdió el ascenso contra Ciclista y la siguiente temporada fue la del ascenso. Fue muy gratificante, fue muy bueno porque se vio reflejado el gran trabajo que hicimos. Yo era muy chico. Tenía pocos minutos en cancha pero desde lo que me tocaba a mí, aportaba.

-¿Qué fue lo que aprendiste en Sionista?

-Lo que me dejó mucho fue la estructura del trabajo, de tomar el deporte como un trabajo. Eso requiere de varios aprendizajes, sobre todo horarios, formas de comer y de entrenarse. También el roce con jugadores americanos más grandes físicamente, de edad y de experiencia. Eso te deja muchas cosas para afrontar después en otra liga o en otras categorías.

-¿Te costó el cambio de categoría de jugar Liga Nacional a torneos de Santa Fe?

-Era chico, no me costó tanto por el tema del roce. Con el correr de los años vas aprendiendo más lo táctico. Lo que es el cambio de categoría fue para bien, gané experiencia. Tuve un buen desempeño.

¿Cómo manejaste los tiempos para estudiar y jugar al básquet a la vez?

-Es totalmente posible realizar un estudio terciario o universitario jugando al básquet. Hay que saber administrar los tiempos y tener ganas de hacerlo. En mi caso yo me recibí y me la pasé jugando en distintos clubes. Me llevó casi cinco años recibirme y en esos cinco años habré jugado en seis o siete equipos diferentes. Salía de cursar, agarraba el auto y me iba a entrenar. Y cuando no tenía auto me iba en colectivo. Es solamente mentalizarse y querer hacerlo.

-¿Encontrabas diferencias entre los jugadores de Santa Fe?

-Me encontré con jugadores que han militado otras categorías muy importantes, se emparejaba mucho. Obviamente hay diferencias que se trata de sacar con respecto de los otros equipos.

-¿Notás diferencias entre torneos de Entre Ríos y Santa Fe?

-Me costó mucho adaptarme. Sobre el final fue donde más me sentí cómodo. Entre Ríos tiene un juego mucho más físico, un poco menos táctico y con más roce. En Santa Fe hay muchos más árbitros de Liga Nacional y TNA. Se diferencia de Entre Ríos, sin menospreciar a los árbitros, porque cualquier roce ya era un foul. Acá es mucho más físico y los roces se permiten más. Me costó al principio, después lo fui complementando con otras cosas.

-¿Te consideras un jugador talentoso?

-No soy para nada talentoso. Sí, tenía facilidad, ya no tanto ahora a los 31; pero sí, a los 20 tenía facilidad para el salto. Al salto le fui agregando muchas más cosas de mi juego. Hoy por hoy me la tengo que rebuscar con otras cosas. Hay etapas para todo. En mi edad uno ya da otras cosas, pero talentoso no.

-¿Hay un partido que te haya marcado como jugador?

-El partido contra Talleres, en la semifinal, que ganamos por uno; fue una emoción muy fuerte. He salido un par de veces campeón en Santa Fe, he ascendido al Torneo Federal, esas cosas te quedan. Son el estandarte o la copa que alzás cuando jugás el partido, es todo el esfuerzo que hiciste antes. Esas emociones quedan, son fuertes.

-¿Algún técnico que te haya marcado?

-Hay muchos técnicos. En la parte humana me quedó un técnico de San Jorge, me quedó muy bien por la parte humana y también el Flaco (Gustavo Agasse). En la parte técnica o táctica Pancho Blanc de Diamante, fue técnico también de Paraná. Fueron muchos técnicos que te van marcando en tu carrera o vida deportiva que hacen que vos vayas aprendiendo y te van encaminando en el deporte.

-¿Cuáles creés que fueron los pasos más importantes que tuvo el equipo para llegar a la final de la Liga Provincial y ganarla?

-No caer en los momentos donde parecía que estaba todo mal. Cuando perdimos el primer partido de local no bajamos los brazos, ganamos el segundo y el tercero en Gualeguaychú. Ese carácter que tuvimos en momentos claves, fue darle en el clavo para ir hacia arriba. No habíamos perdido en 23 partidos seguidos. Si nos hubiésemos comido la cabeza hoy no estaríamos jugando el Torneo Federal.

-¿Dudaste en algún momento de perder la serie?

-Sí, obviamente. Esos pensamientos pasan por cabeza. Cuando perdimos el primer partido fue algo que no lo teníamos en nuestros cálculos. Logramos en el segundo encuentro plasmar el juego que veníamos haciendo. Fue un click, un antes y un después.

-Al tener 31 años, ¿te ayudó la experiencia?

-Sí, se volcó mucha experiencia en jugadores que tenían arriba de 28 años. Eso hizo que también ganáramos la Liga Provincial. La experiencia que nos dio la edad o la cantidad de años que estábamos en el deporte hizo que muchas situaciones las sorteáramos de la mejor manera.

-Jugaste en varios equipos con Baltazar Claude, ¿quién es para vos?

-Balta es un gran hermano que me dio la vida afuera de la cancha. No lo disfruto tanto dentro de cancha, es todo muy rápido y enérgico. Se vive a 180 revoluciones. Lo disfruto como amigo y persona.

-¿Cómo te definís como jugador?

-Soy muy desconcentrado. Si no disfruto lo que estoy haciendo me cuesta mucho llevar a cabo las cosas dentro de la cancha. Trato de despejar mi cabeza riéndome. Necesito disfrutar de vivir de lo que hago, de lo que más me gusta hacer. Si estoy muy estructurado se nota demasiado. Trato de estar siempre bien y de que el grupo esté bien. En lo deportivo me defino como jugador que trata de hacer todo lo que al equipo le hace falta.

-¿Fuera de la cancha sos igual?

-Soy más neutro, más tranquilo. Dentro de cancha los nervios están a flor de piel, trato de canalizarlo.

-¿Estás ejerciendo tu profesión actualmente?